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El Sistema Solar

Abr 4, 2016 | Ciencias | 0 Comentarios

El sistema solar es una estructura compleja, compuesta de diversos cuerpos. Lo forman el Sol y todo lo que gira a su alrededor, sostenido en órbita por la gravedad: ocho planetas, más de cincuenta planetas enanos, cientos de miles de asteroides y millones de cometas.

Lo componen:

El Sol; los planetas y sus satélites, planetas enanos,asteroides. la nube de Oort, el cinturón de Kuiper, material interplanetario.

Se formó hace 4.600 millones de años por la acumulación de gas y polvo que giraba alrededor de una estrella en formación, el Sol. La gravedad es la fuerza dominante y también dio origen a los planetas: son núcleos dentro de la nebulosa solar.

El Sol

Es la estrella más cercana a la Tierra y fuente de toda la vida. Es 1.300.000 veces más grande que nuestro planeta, aunque es más pequeño que las estrellas que vemos en el cielo por la noche.

Es la distancia las que nos hace percibirlas de menor tamaño. Es una estrella de tipo medio; se le llama del tipo enana amarilla.

Los planetas

Un planeta es un cuerpo más o menos esférico que se mueve en una órbita alrededor del Sol. Los planetas se dividen entre interiores y exteriores.

Los interiores son los más cercanos al Sol, y son cuerpos rocosos: Mercurio, Venus, Tierra, Marte. A los exteriores se les llama gigantes gaseosos, por su tamaño y composición.

Los planetas se forman a lo largo de miles de años. Por la fuerza de gravedad, se juntan rocas similares a los asteroides. Un planeta termina de formarse cuando se “tragó” todas las rocas que había en su órbita.

Los telescopios permiten ver cada vez con más detalle el cielo, y por eso se descubrió hace pocos años que Plutón todavía no era un planeta: tiene cuerpos rocosos cerca de su órbita.

Plutón forma parte del conjunto de los planetas enanos: Ceres (entre Marte y Júpiter), Creonte, Plutón, Eris, Makemake y Haumea.

La Tierra es el mayor de los planetas interiores, y el único en que sabemos que haya vida en el Universo. Los diámetros son: Tierra, 12.700 km; Venus, 12.100 km; Marte, 6.800 km; Mercurio, 4.900 km. A pesar de algunas semejanzas, también presentan diferencias: Mercurio y Venus son muy calientes, mientras que Marte es frío la mayor parte del año.
Son muy distintos de los interiores. Están alejados del Sol, son mucho más grandes y no tienen superficies sólidas. Sus diámetros son: Júpiter, 142.900 km; Saturno, 120.500 km; Urano, 51.100 km; Neptuno, 49.500 km. Estos enormes planetas tienen muchas lunas.
Son más chicos que los planetas enanos, y se concentran casi todos en las órbitas de Marte y Júpiter. Se le llama el cinturón de asteroides. La presencia de Júpiter puede haber impedido la formación de un planeta en esa zona, y es una región llena de fragmentos de roca de distintos tamaños, que quedaron durante la formación del sistema solar.
Alrededor del Sol orbitan millones de diminutas partículas llamadas meteoroides, del tamaño de un grano de arena. Si entran en la atmósfera de nuestro planeta se calientan a causa de la fricción y son destruidos. El aire brilla y se produce lo que conocemos como meteoro o estrella fugaz. Si son de mayor tamaño y sobreviven y alcanzan la Tierra, pueden producir cráteres; se les llama meteoritos.
Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, que son gaseosos, poseen sistemas de anillos. Están compuestos por millones de partículas de hielo y polvo, que estarían retenidas en su lugar por pequeños satélites que las atraen.
Son bolas de hielo de hasta 40 kilómetros de diámetro, la mayor parte del tiempo muy alejadas del centro del sistema solar. Cuando alguno se acerca al Sol, se evapora el hielo de su superficie y crea esa hermosa cola que puede medir millones de kilómetros de largo.

El sistema solar tiene “cola”

 

Sistema Solar2

 

Se extiende por decenas de miles de millones de kilómetros en el espacio exterior y está formada por átomos muy energéticos.

Se pensaba que esta “cola” llegaba hasta la heliosfera –la región espacial que se encuentra bajo la influencia del campo magnético del Sol y del viento solar-, pero en 2009 empezaron a cambiar las suposiciones.

El satélite científico Ibex (Nasa Interstellar Boundary Explorer), enviado a estudiar la interacción de nuestro sistema solar con el espacio exterior, mostraba una especie de “cinta” hecha de átomos muy energéticos que rodeaba, por la parte de afuera, todo el sistema planetario. Así, tras años de investigación, se confirmó la presencia de una “helio cola”. Con el perfeccionamiento de los instrumentos, todo el rompecabezas de la “cola” del sistema solar se completó.

La “helio cola” es en realidad la parte por donde el viento solar se escapa de la heliosfera y va evaporándose lentamente. La cola es ancha y aplanada, como si uno apretara una pelota contra el piso, y su forma se torna oval. Así, los campos magnéticos exteriores a nuestra galaxia producen ese efecto en la helio cola y le dan la forma descrita, distinta a lo que los científicos en un principio pensaban.